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Indian Summer, un tesoro oculto del proto prog inglés

by Música Sin Límites

Casos de grupos progresivos que durante su carrera tan solo registraron un álbum en su historial son recurrentes y no discriminan ni países ni estilos. Tampoco calidad, ya que muchas veces se trata de obras espectacularmente bellas y magníficas. Un ejemplo de aquello es el grupo inglés Indian Summer, quienes en 1971 dieron vida a su único registro, el cual perfectamente podría considerarse como una “joya de la corona”.

La banda, originaria de la ciudad de Coventry, se formó a fines de 1968 por Bob Jackson y Paul Hooper. Desde su adolescencia, ambos músicos habían sido miembros de bandas locales como This That And The Other y The Rochester Beaks. Tanto Bob como Paul eran músicos ambiciosos y sabían que tenían la determinación de crear un proyecto especialmente potente.

Bob, después de mucho auto sacrificio y mucho ahorro, pudo comprarse un órgano Hammond, instrumento que posteriormente sería uno de los estandartes del arsenal sonoro de la banda. Con Paul en la batería, rápidamente comenzaron la labor de reclutar miembros para el grupo. Así fue como llegaron a sumar, de igual manera, al bajista Alan Hatton y al guitarrista Roy Butterfield, quienes conformaron la banda original.

En sus inicios, Indian Summer optó por tocar covers que incluían música de Jimmy Smith, Jimi Hendrix, Blood Sweat and Tears, Arthur Brown y Frank Zappa, pero a poco andar el grupo explotó sus habilidades de composición y comenzaron a desarrollar temas propios, aprovechando el tremendo caudal creativo de cada uno de sus músicos.

Cuando todo parecía fluir de la manera esperado, Roy Butterfield se fue repentinamente de la banda y su lugar fue ocupado por el guitarrista de blues local Steve Cottrel, de la banda South Side Loop.

Fue justamente durante dicho período que el novel cuarteto captó la atención del músico de jazz, promotor y gerente (Big Bear records), Jim Simpson, quien a esas alturas gozaba de una alta reputación por su trabajo de promoción de bandas de Birmingham como Bakerloo Blues Band y una banda prometedora banda llamada Earth, que se convertiría en el monstruo del rock llamado Black Sabbath.

Simpson recomendó Indian Summer a Olav Wyper, quien en ese momento ya se había alejado de RCA para dirigir su sello progresivo Neon Records. Anteriormente, Olav había fundado el sello discográfico Vertigo para Philips Records, característica muy propia de las casas discográficas de aquella época, las cuales en su mayoría tenían una subdivisión especializada para canalizar la arremetida de rock progresivo que se vivía en aquellos años, tal como lo hizo EMI con su sub sello Harvest.

Eran tiempos de decisiones, por lo que Paul y Bob dejaron sus respectivos trabajos para convertirse en músicos profesionales, mientras que Alan Hatton abandonaría la banda para centrarse en su carrera como programador informático, siendo reemplazado por un joven estudiante de ingeniería llamado Malcolm Harker, proveniente de las agrupaciones Acme Patent y The Perfumed Garden, quien finalmente asumió como nuevo bajista.

Al poco tiempo Steve Cottrel también se marcharía, ingresando en su reemplazo Colin Williams, un talentoso guitarrista local que había sido parte de la banda local From The Sun.

Con Steve ya incorporado en el grupo, la formación clásica de Indian Summer ya estaba constituida, por lo que el siguiente paso de la banda fue concentrarse en su debut discográfico.

Con el acuerdo de RCA sobre la mesa, el productor Rodger Bain llevó a la banda a los legendarios Trident Studios de Londres para grabar su primer disco, proceso que finalmente culminó en 1971.

La placa finalmente salió al mercado ese mismo año bajo etiqueta de Neon e incluyó 8 composiciones de estilo Proto-Prog, que en gran medida corresponden a creaciones escritas por Bob, las cuales fueron maravillosamente complementadas por los demás miembros a través de sus finos aportes.

“God is the Dog” es la pieza que abre el disco. Y no pudo ser una mejor elección, ya que el tema sería el caballito de batalla de la banda y un verdadero himno del rock progresivo inglés, magistralmente liderado por el sonido de órgano y las portentosas líneas de bajo de Harker, aunque sería injusto no reconocer que todos los instrumentos se complementan a la perfección, generando una sonoridad intrincada con numerosos cambios de ritmo y una potente voz que se fundía en una atmósfera perfecta.

El álbum mantiene su alto nivel en cada una de las demás composiciones, logrando piezas con maravillosos desarrollos progresivos, como “Glimpse”, “Black Sunshine” o “Secret Reflected”, como así también “Half Changed Again” y “From the film of the same name”, quede deber ser la joyita oculta del disco, y en donde la banda expresa a la perfección la calidez y sutileza de su propuesta, que fácilmente alcanza la altura de otros colosos de la época como King Crimson o Colosseum.

Tras la salida del disco, Malcolm Harker dejó la banda para concentrarse en el negocio de la ingeniería, pese a aquello el grupo organizó una gira por Suiza, la que curiosamente serviría de despedida, ya que tanto Wes como Colin, por diversas razones, se terminaron por desanimar con este nuevo escenario, mientras que Bob y Paul, también afectados por este declive emocional, optaron por bajar la cortina al grupo, aunque ambos no cesarían en sus deseos de hacer música, ya que luego darían curso a su nuevo proyecto The Dodgers y luego The Fortunes.

Bob Jackson hoy en día continúa sus aventuras musicales con The Fortunes, mientras que Paul Hooper, aunque casi retirado, de vez en cuando participa de algunos proyectos, como son algunos aportes en percusiones para la banda de folk/rock Prelude.

El 2016, la revista Record Collector lanzó una edición recopilatoria con rarezas de la banda, en formato de doble vinilo, la cual incorporó 14 temas correspondientes a demos y grabaciones en vivo de la época, álbum que también fue editado en CD a través del sello japonés Bello Antique al año siguiente.

En una entrevista reciente a un medio de Coventry, el propio Hooper hace un racconto profundo sobre el significado de Indian Summer en la escena musical inglesa y este nuevo registro.

El baterista señala que ciertamente es una pena que no haya logrado tanto éxito. “Me recuerdo que teníamos las habilidades y el talento como banda para mantenernos en el ámbito del rock progresivo, pero es bueno saber también que Indian Summer ahora es considerado por muchos aficionados como un buen ejemplo del género y el LP original ahora se clasifica como un artículo de colección”, expresa con nostalgia.

Por su parte, su socio en las andanzas y componente esencial de la banda, Bob Jackson, tampoco se queda atrás y con denodada convicción refuerza la tesis de su compañero. “Este lanzamiento es una demostración de una época en que el mundo parecía estar cambiando de blanco y negro a color. El Rock progresivo era un movimiento que trataba de ampliar los límites de la forma musical y las ideas, a veces … “, subrayó el tecladista y vocalista.

Indian Summer probablemente no sea de las bandas más reconocidas de la portentosa escena progresiva inglesa, en cuanto a la memoria colectiva del género, pero en lo que a calidad se refiere, este cuarteto con su disco homónimo (reeditado también por sello como Repertorire y Akarma) logró situarse dentro de los mejores, y por lejos.

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