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Prog in the UK

Dios salve al Prog

DIABOLUS “High Tones” – 1971

Esta desconocida banda de Oxford fue formada a finales de los ’60 por John Hadfield (guitarra y voz), Anthony Hadfield (bajo y voz), Philip Howard (flauta, saxo tenor, órgano, piano y voz) y Elwood Von Seibod ( batería y percusión).

En 1971 graban en Londres su primer y único disco, pero no llegó a publicarse por falta de interés de las compañías discográficas, algo increíble si tenemos en cuenta la calidad de su música y que no desentona con respecto al tipo de música que en aquel momento hacían bandas como Jethro Tull o Traffic.

En 2004 este magnífico trabajo fue publicado en CD por Sunrise Records, bajo el nombre de “Diabolus”, por lo que en algunos listados este disco puede aparecer por este nombre o por el de “High Tones”. Esta es una de esas bandas desconocidas que en un mismo tema metían rock, jazz, folk…algo habitual en muchas formaciones de la época, con una calidad y creatividad sorprendentes.

El álbum comienza con guitarra y percusión. Es el principio de “Lonely Days” (7’21), un tema dinámico, con un estribillo muy pegadizo. Aquí el saxo se utiliza como acompañamiento a la voz y hay un fantástico solo de guitarra con la batería muy presente, toques de saxo y una segunda guitarra eléctrica haciendo otro solo muy de fondo.

Continuamos con “Night Clouded Moon” (5’49) , una canción preciosa, inocente, prácticamente acústica, con la flauta como absoluta protagonista y un aire jazzístico magnífico. De hecho tiene una parte central de flauta con un ritmo que nos recuerda mucho a “Living In The Past” de Jethro Tull, que es algo maravilloso. ¡Impresionante!.

“1002 Nights” (4’51) es un tema lento muy bonito, con una flauta muy presente y saxo. La parte instrumental es muy elegante, en gran parte por el saxo, y a mi me recuerda por momentos a los Traffic de “John Barleycorn”. ¡Otro temazo!.
Le sigue un corte muy variado, “3 Piece Suite”, en el que destaca la potente parte instrumental con la guitarra eléctrica como gran protagonista.

“Lady Of The Moon” (3’59) es una canción corta, dinámica, con muchos cambios de ritmo. Aunque es un buen tema, quizás es el más flojo del álbum.

Le sigue la elegante “Laura Sleeping” (6’10). Partes vocales muy bonitas, mucha percusión y un maravilloso solo de guitarra con el saxo como acompañamiento.

“Spontanuity” (6’26) es la única instrumental del disco y me encanta. Va en una onda a lo Jethro Tull de la primera época, pero con más influencias del jazz. Increíbles la guitarra, la flauta y el saxo. ¡Una pasada!.

Y para terminar este discazo, “Raven’s Call” (6’21), en el que podemos escuchar el mejor saxo de todo el álbum, y una guitarra fantástica.

Conclusión: uno de los grandes discos ocultos de los muchos que se hicieron en la Inglaterra de finales de los ’60 y principios de los ’70.

Por Francisco Macías
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CATAPILLA “Catapilla” – 1971

Siento debilidad por Catapilla. Junto con Raw Material fue una de las primeras bandas británicas de corta trayectoria que escuché y me hizo darme cuenta de que grupos como King Crimson, Génesis o Pink Floyd eran la punta de un enorme iceberg que quería explorar lo más profundamente posible.

Catapilla estaba formada en 1971 por Robert Calvert (saxo alto y tenor), Graham Wilson (guitarra), Thierry Reinhardt (flauta y clarinete), Hugh Eaglestone (saxo tenor), Dave Taylor (bajo), Malcolm Frith (batería) y Anna Meek (voz).

En su álbum debut podemos escuchar un jazz rock vocal crudo, con mucha fuerza e influencias psicodélicas. Nada más empezar “Naked Death” nos damos cuenta a lo que nos enfrentamos. Una sección rítmica dinámica, con el bajo siempre bien presente, una voz a veces dulce, pero casi siempre desgarradora y algo paranoica, y fantásticos solos de saxo y guitarra que se extienden a lo largo de los 15 minutos que dura el tema.

Le siguen dos piezas cortas con influencias psicodélicas, “Tumbleweed” y “Promises” con arreglos de viento, en las que la voz tiene bastante importancia. Y lo mejor para el final. Me refiero a “Embryonic Fusion”, que con más de 24 minutos de duración es uno de los temas largos que más me gustan de esta época. Primero entra el bajo, después la batería, la guitarra y los saxos. Tras una bonita melodía de flauta aparece la voz arropada por los vientos, con un buen fondo de bajo.

Del minuto 8 al 16 podemos disfrutar de varios solos de saxo alto y tenor, sobre un ritmo rápido, interrumpidos solo por algún interludio vocal. Después la banda se convierte durante un par de minutos en un Power Trio, hasta que en el minuto 19 se quedan solos el saxo alto y la percusión, alo que se les van uniendo el resto de instrumentos para ofrecernos un bonito final. ¡Una verdadera joya!.

La primera edición que recuerdo es la del sello Green Tree de 1993, pero unos años después lo reeditó Akarma.

Por Francisco Macías
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RAMASES “Space Hymns” – 1971

Según cuenta la leyenda, Martin Raphael era un sencillo vendedor inglés que vivía en Escocia, hasta que un día decidió que era la reencarnación viva de Ramases, el dios egipcio.

Tras publicar un single con Universal, firmó con el sello Vértigo en 1970, y grabó junto con su mujer Sel y los futuros miembros de la banda 10 CC (Eric Stewart, Lol Creme, Graham Gouldman y Kevin Godley) el álbum “Space Hymns”, con una portada preciosa de Roger Dean.

Musicalmente, es uno de los discos que menos me interesan del catálogo de Vértigo, aunque está muy bien considerado por mucha gente. Aunque hay temas muy buenos, como “Life Child” (6’39), auténtica joya del álbum, “Oh Mister” (3’01) o las pegadizas “Balloon” (4’31) o “Jesus Come Back” (4’01), en general me resulta aburrido, sobretodo las partes vocales.

Hacían una mezcla de folk y psicodelia con toque espaciales, aires orientales y algunas sonoridades pop. La edición que yo tengo en Cd es la de Progressive Line de 2001, que incluía varios bonus tracks de su álbum de 1975, “Glass Top Coffin”, de 1975.

El sello Repertoire publicó una edición en 1991 y otra en 2004 con cuatro singles de 1971 y 1972 como temas extra.

Por Francisco Macías
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DEMON FUZZ “Afreaka” – 1970

¿Te gustan los temas progresivos con mucho Hammond, buenos arreglos de vientos, grooves hipnóticos y voces negras llenas de soul? Pues este es tu disco. Y si hasta ahora no te ha gustado ese rollo, ahora te va a gustar… Demon Fuzz es una banda de Sudafricanos afincados en Londres que publicó un único álbum en 1970, Afreaka, que puede recordar a grupos similares como Osibisa.

Este disco es de los que enganchan, y mucho. El ritmo que tiene este disco no te va a dejar indiferente: batería y congas acompañando ritmos a veces muy directos, otros más ambientales, pero siempre con un groove muy africano, de los que te hacen mover el cuerpo inconscientemente y te invitan a bailar.

De hecho, cuando escucho discos como éste, pienso siempre en la enorme influencia que han tenido en la música electrónica bailable de la actualidad. Cuando programan una caja de ritmos algunos se han empapado un buen saco de discos setenteros con aires funk venidos de África.

El órgano Hammond está omnipresente, pero es un órgano atmosférico, lisérgico, como un colchón para el desarrollo de los solos. Aquí no hay excesos virtuosos, la música es abierta, tranquila dentro de su ritmazo y con esporádicos acelerones. Las partes vocales son también excelentes gracias a la fantástica voz de Smokey Adams.

Aquí os dejo que el tema que abre el disco: “Past Present and Future”. Una pieza que, excepto por el hecho de ser instrumental, reúne todas las características mencionadas. Disfrutadla.

Por Francisco Macías
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Ben “Ben” – 1971

Ben es una banda británica de jazz rock de corta vida, formada por Peter Davey (saxos, flauta, clarinete), Alex Mcleery (teclados), Gerry Reid (guitarras), Len Surtees (bajo) y David Sheen (batería, percusión, voz).

Su único álbum, prácticamente instrumental, es uno de los más infravalorados del sello (se dice que se vendieron sólo 70 unidades), pero curiosamente, tanto a mí, como a mucha otra gente que lo tiene, nos encanta. La fusión que hacían entre jazz y rock era fresca e imaginativa.

Los vientos de Davey son excelentes, tanto en los arreglos como en los magníficos solos (no os perdáis el saxo soprano de “Gibbon”o los solos en “The Influence”), las guitarras de Reid y los teclados de Mcleery (maravilloso el piano eléctrico y el clavicordio) entran y salen con naturalidad, combinándose elegantemente con los saxos y flautas, y como no, con la sección rítmica, que en este tipo de música tiene un peso enorme, creando unas bases sólidas, cambiantes y con algunos “grooves” muy pegadizos. En definitiva, un álbum compuesto de cuatro piezas largas imprescindible para los amantes del género.

El disco fue editado en Cd por primera vez en 1991 por Repertoire. Después llegarían las ediciones de Won-Sin en 2001 y Akarma en 2003.

Por Francisco Macías
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SAMURAI – “Samurai” 1971

El sello Eclectic remasterizó y reeditó el único álbum de la banda británica Samurai ( no confundir con la banda japonesa afincada en Inglaterra), publicado en 1971. Lo primero de lo que uno se da cuenta cuando ve los créditos del disco es que los músicos son los mismos que los de la banda Web un año antes, cuando estos publicaron “I Spider”. Y es que realmente es la misma banda, es decir, Dave Lawson ( voz y teclados), Tony Edwards ( guitarras), John Eaton (bajo), Kenny Beveridge ( batería) y Lennie Wright ( batería, percusión y vibráfono). El único miembro de Web que falta es el saxofonista Tom Harris, que en la grabación de “Samurai” fue sustituido por dos músicos de sesión, Tony Roberts ( saxo, flauta y clarinete bajo) y Don Fay ( saxo y flauta). Parece ser que se cambiaron el nombre debido a que estaban hartos que en los conciertos y en las revistas lo escribieran mal constantemente. En lugar de “Web” ponian “The Web” o “Webb”, etc…

Con su nuevo nombre, entran en el estudio en marzo de 1971 y graban este magnífico disco, que comienza con la pegadiza “Saving It Up For So Long” (3’45).Un buen riff de guitarra y bajo, Lawson con la voz distorsionada, y una gran actuación de los saxofonistas, tanto en los arreglos como en los cortos solos, son los principales alicientes del tema junto con la presencia constante del vibráfono. ¡Buenísima!.En una onda más suave va “More Rain” (4’26), en la que la guitarra acústica, la percusión y la flauta, junto con la voz de Lawson, consiguen una cadencia y un ambiente fantástico.

Con un cierto aire crimsoniano comienza “Maudie James” (4’55), una fantástica pieza con los saxos como protagonistas. Las partes solistas, con la percusión muy presente, son de lo mejor del disco. Es curioso como estos músicos son capaces de sacar tanto partido a minutajes más bien cortos. Lo mismo pasa con “Holy Padlock” (4’42), que en poco tiempo nos ofrece varios cambios de ritmo y buenos detalles de piano, saxo, guitarra acústica, órgano, etc…¡Fantastica!. De forma contundente comienza “ Give a Little Love” ( 3’39), el tema más rockero del disco, con un riff típico de los ’70, pero siempre efectivo.

“Face In the Mirror” (6’43) comienza de forma similar a “Killer” de Van Der Graaf Generator, o por lo menos a mí me la recuerda, aunque el riff de saxo no sea tan marcado. Es un tema con cierto aire jazzístico, y que tiene su mejor momento en el solo de guitarra, algo Frippiano en su ejecución, y muy bien arropado por el órgano y el saxo.
Y para terminar “As I Dried The Tears Away” (8’09), en la que se combina a la perfección la fuerza y la sensibilidad, sobretodo en los primeros minutos, durante los cuales me viene a la memoria los Crimson de “Lizard”. Las partes instrumentales son fantásticas, con el órgano como protagonista.

Así termina el único trabajo de Samurai. Debido a que la posterior gira no fue del agrado de los componentes de la banda, ya que la hicieron sin saxofonista, y se notó demasiado, y que cada uno tenía sus propios planes, la banda se disolvió enseguida. Sin ser una obra maestra, este álbum es un buen ejemplo de las inquietudes y el talento tan enorme de muchas de las desconocidas bandas británicas de principios de los ’70. Escuchadlo, no se arrepentirán.

Por Francisco Macias
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